Couto Mixto: Breve Introducción Histórica

Para elaborar este resumen se ha utilizado el libro: Couto Mixto. Unha república esquecida . De L. M García Mañá

El peso de la raya "Guardias y contrabandistas discuten (...) cuál será el mejor modo de ganarse la vida: vigilar el arroyo por cuenta del Estado o atravesarlo por cuenta de la Vida". MIGUEL TORGA. Cuentos de la montaña

Ni españoles ni portugueses. Habitantes de la línea.Aunque la Unión Europea haya suprimido las barreras políticas, los que pueblan la frontera más larga del continente han creado a lo largo de esos 1.231 kilómetros su universo particular. Cuentos de contrabando, relaciones comunes e idiomas deformados hacen que entre España y Portugal exista otra patria: la frontera.

El Couto Mixto, fue una república de contrabando. urante más de quince años,

Como casi todos en la raya gallega, fue contrabandista. "En la frontera la única garantía que teníamos era la palabra",

recogiendo vacas, bacalao, plátanos o tabaco, se vio envuelto en fríos y nocturnosajustes de cuentas. En 1993, tras el tratado de Maastricht, el alcalde de Montalegre - el pueblo portugués fronterizo-, llegó un día a pedirle explicaciones: "Las fronteras de nuestros pueblos siguen cerradas", se quejó el portugués. "¡Pues las quitamos nosotros!", le contestó Paco. Esa noche, los dos ediles, cortaron con tenazas las barreras. Couto Mixto, una de las repúblicas más antiguas del mundo. El Couto fue, hasta 1863, un territorio de autogobierno, sin impuestos y que protegía a los bandidos, siempre y cuando no tuvieran delitos de sangre.

La leyenda atribuye el origen del Couto Mixto a los privilegios concedidos por una princesa desterrada que, en su huida, se vio atrapada por la nieve en la Sierra de Pena, al mismo tiempo que sentía los dolores del parto. La princesa fue auxiliada por los vecinos de Santiago, Rubiás y Meaus. Agradecida por los cuidados, otorgó a este territorio una serie de privilegios al ser coronada reina.

Históricamente su origen aparece poco definido. Unos lo sitúan con la aparición de la nacionalidad portuguesa en el siglo XII mientras que otros adjudican su nacimiento a ciertos fueros que el rey Sancho I otorgó al Concello de la "Piconha" al que pertenecieron dichos pueblos. También hubo quien estableció su origen como "coto de homiciados" poblado por reos que redimían sus penas repoblando las tierras fronterizas. Lo cierto, sin embargo, es que su nacimiento se mueve siempre en el terreno de las hipótesis, debido a la falta de documentos que lo acrediten, siendo transmitidos sus privilegios por tradición.

Su supervivencia a lo largo del tiempo se debió probablemente a la imprecisión de las fronteras, complicándose en este caso con la codicia de los señoríos dominantes (Bragança y Monterrei) que provocaron la intervención de las coronas de Portugal y España. Así, sin premeditarlo, se asientan los derechos históricos y privilegios de los vecinos que aprovechan estas disputas logrando sobrevivir hasta 1864.
El territorio se extendía a lo largo del valle del río Salas que alcanzaba entre 850 y 1000 metros de altitud en buena parte de su extensión. La población del Couto Mixto fluctuó, llegando a unos mil habitantes en sus mejores tiempos. Su nivel cultural era bajo necesitando ayuda de personas ajenas al Couto para documentar la vida social y administrativa. Las costumbres e idioma eran gallegos y semejantes a las de otros habitantes del valle del río Salas. Iglesias y hornos eran las únicas construcciones comunitarias de las cuales quedan restos de extraordinario interés en los pueblos que los integraron. El lugar más habitado era Santiago con cien casas, al que seguían Rubiás con 80 y Meaus con 70. La mayoría de estas moradas estabas cubiertas con paja de centeno que las resguardaban de la humedad.

La singularidad del Couto Mixto viene determinada por una cierta independencia con respecto a los reinos portugués y español, a modo de pequeña república, como demuestra la existencia de un gobierno propio. Su máxima autoridad era el "juez civil" del Couto siendo además su cabeza política, administrativa y judicial. Era elegido por tres años y su misión fundamental era la defensa de los derechos de los vecinos, mantener la organización y la observancia de las reglas sociales y laborales.

Se hallaba auxiliado por seis personas denominadas "homes de acordo" designados por cada pueblo en número de dos, y por el llamado "vigairo de mes" que era el jefe ejecutor de las medidas acordadas. El término del mandato se producía por muerte, convocatoria del propio juez o por decisión de los vecinos si éste no cumplía las obligaciones del cargo. Los asuntos de gobierno eran competencia exclusiva del juez que, además, podía imponer sanciones en forma de multas o castigos corporales.

Otra institución existente eran los "concellos" de los pueblos que se encargaban del gobierno de los mismos decidiendo también el destino de las multas y las ventas. Escogían a los "homes bos" que auxiliaban al juez en cada aldea, bien como "homes de acordo" o como candidatos a juez.

En el ámbito judicial se puede afirmar que poseían un derecho propio en lo relativo al matrimonio, sucesiones y elección de la nacionalidad. El juez poseía la totalidad de las atribuciones en el orden civil, existiendo posibilidad de recurrir sus decisiones ante el juzgado de Xinzo o Montalegre, y también en los casos criminales, salvo en asuntos graves que quedaban bajo la jurisdicción de los juzgados antes mencionados.

El sistema impositivo era también propio y consistía en trabajos personales para la reconstrucción o arreglo de caminos, fuentes y hornos; o también se nutrían del producto de las multas y las ventas o pujas por tierras comunitarias. Socialmente su población se caracterizaba por su pobreza, analfabetismo y endogamia. Carecían de infraestructuras aprovechando las de las comunidades próximas: Xinzo, Baltar, A Boullosa, Calvos de Randín y Tourem: pueblos a los que acudían con frecuencia. La sociedad era agraria y ganadera. Los hombres, cabezas de familia, se encargaban del comercio, contrabando, tareas duras del campo, la caza y la pesca, además de desempeñar determinados oficios como herrero, sastre y zapatero. Las mujeres asumían las labores de la casa, la huerta, la crianza de los hijos y cierto tipo de ganadería.

Meaus fue durante un tiempo la capital económica y comercial del Couto. Su economía no era únicamente de supervivencia sino que también realizaban actividades comerciales dentro y fuera de sus fronteras. A este respecto es necesario destacar la existencia del "camino privilegiado" entre el Couto y Tourem, la libertad de comercio en el interior de Couto y la participación en ferias y mercados portugueses y gallegos para comprar ganado y cereales sin pagar impuestos. Toda esta actividad comercial se vio favorecida por la exención de cargas fiscales y derechos aduaneros.

La vida religiosa se caracterizaba por la presencia de signos cristianos evidentes. Así, hay que destacar la Iglesia de Santiago como el mejor complejo religioso, que se caracteriza por una superposición de estilos, sobresaliendo la sacristía románica conservada a modo de ábside unida al cuerpo del edificio del siglo XVIII.
La actividad administrativa estaba poco desarrollada y era deficitaria debido al analfabetismo y a la negativa de los propios vecinos que temían obstáculos y obligaciones si dejaban constancia de sus circunstancias personales. No poseían cédulas de identificación, ni papel sellado y ni tan siquiera se exigía ningún tipo de acreditación o título para ejercer actividades de farmacia. En relación con la administración hay que destacar la existencia de un arca a modo de archivo. En dicha arca, sellada por tres cerraduras, se guardaban los documentos acreditativos de los privilegios del Couto. Estaba depositada en la sacristía de la Iglesia de Santiago. Su apertura era casi una ceremonia religiosa en la que actuaba como oficiante el juez, depositario de una de las llaves. Las otras dos llaves las guardaban dos representantes de los otros dos pueblos, uno por cada pueblo. A la ceremonia eran convocados cuatro hombres por cada pueblo escogidos en "concello" de la misma aldea. Era tal la importancia y solemnidad del acto de apertura que sólo sucedía de tarde en tarde. Los documentos conservados en el arca fueron destruidos en 1809 por las tropas del Mariscal Soult en su huída, aunque algunos fueron escondidos apareciendo más tarde.

El Couto Mixto gozó a lo largo de su historia de una serie de privilegios. Entre éstos se pueden citar privilegios de carácter personal como son la elección de nacionalidad por parte de sus habitantes, la exención de contribuir con hombres a los ejércitos portugués y español y el derecho de asilo. La elección de la nacionalidad llegaba incluso a poder adscribir una parte de la casa a la nacionalidad española y la otra a la portuguesa, y no sólo no contribuían con hombres al ejército sino que estaban exentos de aportación económica para la guerra.
Por el derecho de asilo nadie podía ser detenido dentro del Couto por las autoridades españolas o portuguesas salvo en el caso de delitos graves como el homicidio, aunque en relación con los delitos que se exceptúan del asilo existen dudas. Los ciudadanos del Couto eran ajenos a las consecuencias de la nacionalidad al no participar en asuntos políticos de España y Portugal al tiempo que estos países no se inmiscuían en los asuntos de gobierno y políticos de sus habitantes. Las únicas cargas fiscales como contribución con dinero, especie o trabajo personal, pertenecían al régimen interno del Couto y exigibles sólo por las autoridades del mismo.

El libre comercio fue una realidad y, aunque se intentó gravar, nunca se llevó a cabo efectivamente. Podían sus vecinos comprar y vender sin tener que pagar derecho alguno, aunque necesitaban poseer un certificado del juez del Couto sin el cual podían ser aprehendidos fuera del perímetro del mismo. Sin embargo, la existencia de este requisito no se puede constatar.
Ningún acuerdo jurídico necesitaba papel sellado o impresos oficiales. Los contratos de compra-venta se consignaban en papel común y no se exigía el pago de derechos en el Registro de la Propiedad cuando era suscrito fuera del Couto.

Una institución que merece la pena resaltar y que probablemente existiese desde la formación del Couto, es el "camino privilegiado". Este camino atravesaría las tierras de Randín para penetrar en Portugal y acabar en Tourem. Su recorrido era de seis kilómetros aproximadamente y estaba señalado con cruces en algunos puntos. A lo largo de su trazado nadie podía ser apresado o aprehendidas las mercancías que portase, incluidas las de contrabando.

La participación en ferias y mercados próximos era frecuente ya que la exención de pago de derechos aduaneros, la no-existencia de licencias y la capacidad de comprar y vender toda clase de productos, fomentaron su actividad comercial. Algunos géneros comprados en Portugal podían constituir contrabando en España y al contrario, por lo que éste fue un negocio practicado asiduamente por los vecinos.

La extinción de esta entidad, que se puede calificar de independiente, se enmarcó en las luchas entre España y Portugal para la delimitación de los límites fronterizos y que culminarán en la firma del Tratado de Lisboa de 1864. La negociación de este tratado y sus trabajos preparativos no estuvieron exentos de dificultades, requiriendo la constitución de dos Comisiones Mixtas debido al fracaso para llegar a un acuerdo por parte de la primera de ellas. En lo relativo al Couto Mixto, sus poblaciones Santiago, Rubiás y Meaus quedaron, después del trazado de la frontera, en territorio español. Su entrega no resultó fácil debido a la resistencia de los vecinos afectados.

Los documentos del Couto Mixto los destruyeron los franceses en el año 1809 cuando se retiraban de la península. Los derechos los destruyeron, en el año 1864, los estados portugués y español, cuando definieron sus fronteras y terminaron con las situaciones consideradas irregulares de las tierras rayanas.

 

 



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